Wednesday, January 23, 2013

Arthur Machen nació en 1863 en el País de Gales, en Caerlson-on-Usk, minúsculo pueblo que fue sede de la Corte del Rey Arturo. Machen se instaló en Londres siendo muy joven, y allí vivió asustado, igual que Lovecraft en Nueva York. Estuvo unos meses de dependiente en una librería, después hizo de preceptor, y se dio cuenta que era incapaz de ganarse la vida en sociedad. Según sus propias palabras "...un inmenso golfo espiritual le separaba de los otros hombres..." y tenía que aceptar cada vez más ésta vida de un "Robinson Crusoe del alma".

En 1895 se publicaron sus primeros relatos fantásticos. Son The Great God Pan y The Inmost Light. Afirma en ellas que el Gran Pan no ha muerto, y que las fuerzas del mal, en el sentido mágico de la palabra, esperan constantemente a algunos de nosotros para llevarlos al otro lado del mundo.

Un crítico de la época se expresaba en estos términos de The Great God Pan: "...es la primera vez que se ha intentado realizar la mezcla de lo fantástico nuevo o científico, de cuya mezcla ha nacido la obra más turbadora que conozco, pues afecta al mismo tiempo a nuestros recuerdos y a nuestras esperanzas..."

En este mismo tono, publicó al año siguiente La Poudre Blanche que es su obra más sólida después de The Secret Glory, su obra maestra, escrita a los sesenta años.

A pesar de vivir prácticamente en la miseria, Machen tenía algunos admiradores fervientes en Inglaterra y en América, donde se formó una sociedad alrededor de su nombre, y donde se le dedican cuantiosos artículos. En 1943, cuando tenía ochenta años, Bernard Shaw, Max Beerbohm y T.E. Elliot formaron un comité para reunir fondos con los cuales evitar que terminara en un asilo de indigentes. Pudo acabar sus días en paz, en una casita de Buckinghamshire, y murió en 1947.

Algunos se inclinan a pensar que Machen, quien fue ignorado cuando intentó revelar secretas realidades fantásticas, tenía la facultad incosciente de invocar fuerzas ocultas que se levantaban y tomaban tal o cual forma a la llamada de su imaginación, tan a menudo ligada a las verdades esenciales, y que tal vez había realizado una profunda labor sin él saberlo.

El texto que compartiremos con ustedes, originalmente un prólogo a su novela La Poudre Blanche o bien The White People, espero ayuden a crear una nueva perspectiva, o bien a cuestionar ciertas nociones comunes a todos nosotros

Ambroso dijo:

—Brujería y santidad, he aquí las únicas realidades. —Y prosiguió—: La magia tiene una justificación en sus criaturas: comen mendrugos de pan y beben agua con una alegría mucho más intensa que la del epicúreo.

—Os referías a los santos?

—Sí. Y también a los pecadores. Creo que vos caéis en el error frecuente de quienes limitan el mundo espiritual a las regiones del bien supremo. Los seres extremadamente perversos forman también parte del mundo espiritual. El hombre vulgar, carnal y sensual, no será jamás un gran santo. Ni un gran pecador. En nuestra mayoría, somos simplemente criaturas de barro cotidianas sin comprender el significado profundo de las cosas, y por ésto el bien y el mal son en nosotros idénticos: de ocasión, sin importancia.

—¿Pensáis, pues, que el gran pecador es un asceta, lo mismo que el gran santo?

—Los grandes, tanto en el bien como en el mal, son los que abandonan las copias imperfectas y se dirigen a los originales perfectos. Para mí, no existe la menor duda: los más excelsos, entre los santos, jamás hicieron una "buena acción", en el sentido corriente de la palabra. Por el contrario, existen hombres que han descendido hasta el fondo de los abismos del mal, y que, en toda su vida, no han cometido jamás lo que vosotros llamáis una "mala acción".

Se ausentó un momento de la estancia; Cotgrave se volvió a su amigo y le dio gracias por haberle presentado a Ambrosio.

—Es formidable —dijo—. Jamás había visto un chalado de esta clase.

Ambrosio volvió con una nueva provisión de whiskey y sirvió a los dos hombres con largueza. Criticó con ferocidad la secta de los abstemios, pero se sirvió un vaso de agua. Iba a reanudar su monólogo cuando Cotgrave le atajó:

—Vuestras paradojas son monstruosas. ¿Puede un hombre ser un gran pecador sin haber hecho nunca nada culpable? ¡Vamos, hombre!

—Os equivocáis completamente —dijo Ambrosio—, pues soy incapaz de paradojas: ¡ojalá pudiera hacerlas! He dicho, simplemente, que un hombre puede ser un gran conocedor de vinos de Borgoña sin haber entrado jamás en una taberna. Eso es todo, y ¿no os parece más una perogrullada que una paradoja? Vuestra reacción revela que no tenéis la menor idea de lo que puede ser el pecado. ¡Oh!, naturalmente existe una relación entre el Pecado con mayúscula y los actos considerados como culpables: asesinato, robo, adulterio, etc. Exactamente la misma relación que existe entre el alfabeto y la poesía más genial. Vuestro error es casi universal: os habéis acostumbrado, como todo el mundo, a mirar las cosas a través de unas gafas sociales. Todos pensamos que el hombre que nos hace daño, a nosotros, o a nuestros vecinos, es un hombre malo. Y lo es, desde un punto de vista social. Pero, ¿no podéis comprender que el mal, en su esencia, es una cosa solitaria, una pasión del alma? El asesino corriente, como tal asesino, no es en modo alguno un pecador en el verdadero sentido de la palabra. Es sencillamente una bestia peligrosa de la que debemos librarnos para salvar nuestra piel. Yo lo clasificaría mejor entre las fieras que entre los pecadores.

—Todo esto me parece muy confuso.

—Pues no lo es; el asesino no mata por razones positivas, sino negativas; le falta algo que poseen los no-asesinos. El Mal, por el contrario, es totalmente positivo. Pero positivo en el sentido malo. Y es muy raro. Sin duda hay menos pecadores verdaderos que santos. En cuanto a lo que llamáis criminales, son seres molestos, desde luego, y de los que la sociedad hace bien en guardarse; pero entre sus actos antisociales y el Mal existe un gran abismo, ¡creedme!

Se hacía tarde. El amigo que había llevado a Cotgrave a casa de Ambrosio había sin duda oído esto otras veces. Escuchaba con sonrisa cansada y un poco burlona, pero Cotgrave empezaba a pensar que su "alienado" era tal vez un sabio.

—¿Sabéis que me interesáis enormemente? —dijo—. ¿Opináis, pues, que no comprendemos la verdadera naturaleza del Mal?

—Lo sobreestimamos. O bien lo menospreciamos. Por una parte, llamamos pecado a las infracciones sociales. Es una exageración absurda. Por otra parte, atribuimos una importancia tan enorme al "pecado" que consiste en meter mano a nuestros bienes o a nuestras mujeres, que hemos perdido absolutamente de vista lo que hay de horrible en los verdaderos pecados.

—Entonces, ¿qué es el pecado?— dijo Cotgrave.

—Me veo obligado a responder a su pregunta con otras preguntas. ¿Qué experimentaría si su gato o su perro empezaran a hablarle con voz humana? ¿Y si las flores de su jardín se pusieran a cantar? ¿Y si las piedras del camino aumentaran de volumen ante sus ojos? Pues bien, éstos ejemplos pueden darle una vaga idea de lo que es realmente el pecado.

—Escuchen —dijo el tercer hombre, que hasta entonces había permanecido muy tranquilo—, me parece que los dos están locos de remate. Me marcho a mi casa. He perdido el tranvía y me veré obligado a ir a pie.

Ambrosio y Cotgrave se arrellanaron aún más en sus sillones después de su partida. La luz de los faroles palidecía en la bruma de la madrugada, que helaba los cristales.

—Me asombra usted —dijo Cotgrave—. Jamás había pensado en todo esto. Si es realmente así, hay que volverlo todo del revés. Entonces, según usted, la esencia del pecado sería...

—Querer tomar el cielo por asalto —respondió Ambrosio—. El pecado consiste, en mi opinión, en la voluntad de penetrar de manera prohibida es otra esfera más alta. Esto explica que sea tan raro. En realidad, pocos hombres desean penetrar en otras esferas, mas altas o bajas, y de manera autorizada o prohibida. Hay pocos santos. Y los pecadores, tal como yo los entiendo, son todavía más raros. Y los hombres de genio (que a veces participan de aquellos dos) también escasean mucho... Pero puede ser más difícil convertirse en un gran pecador que en un gran santo.

—¿Porque el pecado es esencialmente naturaleza?

—Bueno. La santidad exige un esfuerzo igualmente grande, pero un esfuerzo que se realiza por caminos que eran antaño naturales. Se trata de volver a encontrar el éxtasis que conoció el hombre antes de la caída. En cambio, el pecado es una tentativa de obtener un éxtasis y un saber que no existen y que jamás han sido dados al hombre, y el que lo intenta se convierte en demonio. Ya le he dicho que el simple asesino no es necesariamente un pecador. Esto es cierto; pero el pecador es a veces un asesino. Pienso en Gilles de Rais, por ejemplo. Considere que, si bien el bien y el mal están igualmente fuera del alcance del hombre contemporáneo, del hombre corriente, social y civilizado, el mal lo está en un sentido mucho más profundo. El santo se esfuerza en recobrar un don que ha perdido; el pecador persigue algo que no ha poseído jamás. En resumidas cuentas, reproduce la Caída.

—¿Es usted católico? —preguntó Cotgrave.

—Sí, soy miembro de la Iglesia anglicana perseguida.

—Entonces, ¿qué me dice de esos textos en que se denomina pecado lo que usted califica de falta sin importancia?

—Advierta, por favor, que en esos textos de mi religión aparece reiteradamente el nombre de "mago", que me parece la palabra clave. Las faltas menores, que se denominan pecados, sólo se llaman así en la medida que el mago perseguido por mi religión está detrás del autor de éstos pequeños delitos. Pues los magos se sirven de las flaquezas humanas resultantes de la vida material y social, como instrumentos para alcanzar su fin infinitamente excecrable. Y permita que le diga esto: nuestros sentidos superiores están tan embotados, estamos hasta tal punto saturados de materialismo, que seguramente no reconoceríamos el verdadero mal si nos tropezáramos con él.

—Pero, ¿es que no sentiríamos, a despecho de todo, un cierto horror, este horror de que se hablaba hace un momento, al invitarme a imaginar unas rosas que rompiesen a cantar?

—Si fuésemos seres naturales, sí. Los niños, algunas mujeres y los animales sienten este horror. Pero, en la mayoría de nosotros, los convencionalismos, la civilización y la educación han embotado y oscurecido la naturaleza. A veces podemos reconocer el mal por el odio que manifiesta al bien y nada más; pero esto es puramente fortuito. En realidad, los Jerarcas del Infierno pasan inadvertidos a nuestro lado.

—¿Piensa que ellos mismos ignoran el mal que encarnan?

—Así lo creo. El verdadero mal, en el hombre, es como la santidad y el genio. Es un éxtasis del alma, algo que rebasa los límites naturales del espíritu, que escapa a la conciencia. Un hombre puede ser infinita y horriblemente malo, sin sospecharlo siquiera. Pero repito; el mal, en el sentido verdadero de la palabra, es muy raro. Creo incluso que cada vez lo es más.

—Procuro seguirlo —dijo Cotgrave—. ¿Cree usted que el Mal verdadero tiene una esencia completamente distinta de lo que solemos llamar el mal?

—Absolutamente. Un pobre tipo excitado por el alcohol vuelve a su casa y mata a patadas a su mujer y a sus hijos. Es un asesino. Gilles de Rais es también un asesino. Pero, ¿advierte usted el abismo que los separa? La palabra es accidentalmente la misma en ambos casos, pero el sentido es totalmente distinto. Cierto que el mismo débil parecido existe entre todos los pecados _sociales_ y los verdaderos pecados espirituales, pero son como la sombra y la realidad. Si usted es un poco teólogo, tiene que comprenderme.

—Le confieso que no he dedicado mucho tiempo a la teología —observó Cotgrave—. Lo lamento; pero, volviendo a nuestro tema, ¿cree usted que el pecado es una cosa oculta, secreta?

—Sí. Es el milagro infernal, como la santidad es el milagro sobrenatural. El verdadero pecado se eleva a un grado tal que no podemos sospechar en absoluto su existencia. Es como la nota más baja del órgano, tan profunda que nadie la oye. A veces hay fallos, recaídas, que conducen al asilo de locos o a desenlaces todavía más horribles. Pero en ningún caso debe confundirlo con la mala acción social. Acuérdese del Apóstol: hablaba del otro lado y hacía una distinción entre las acciones caritativas y la caridad. De la misma manera que uno puede darlo todo a los pobres y, a pesar de ello, carecer de caridad, puede evitar todos los pecados y, sin embargo, ser una criatura del mal.

—¡He aquí una psicología interesante! —dijo Cotgrave—. Pero confieso que me gusta. Supongo que, según usted, el verdadero pecador podría pasar muy bien por un personaje inofensivo, ¿no es así?

—Ciertamente. El verdadero mal no tiene nada que ver con la sociedad. Y tampoco el Bien, desde luego. ¿Cree usted que se sentiría a gusto en compañía de san Pablo? ¿Cree usted que se entendería con Sir Galahad? Lo mismo puede decirse de los pecadores. Si usted encontrase a un verdadero pecador, y reconociese el pecado que hay en él, sin duda se sentiría horrorizado. Pero tal vez no existiría ninguna razón para que aquel hombre le disgustara. Por el contrario, es muy posible que, si lograba olvidar su pecado, encontrase agradable su trato. ¡Y, sin embargo...! ¡No! ¡Nadie puede adivinar cuán terrible es el verdadero Mal...! ¡Si las rosas y los lirios del jardín se pusieran a cantar esta madrugada, si los muebles de esta casa empezaran a desfilar en procesión como en el cuento de Maupassant...!.

—Celebro que vuelva a esta comparación —dijo Cotgrave—, pues quería preguntarle a qué corresponden en la Humanidad, estas proezas imaginarias de las cosas que usted cita. Repito: ¿qué es, pues, el pecado? Quisiera que me diera usted un ejemplo concreto.

Por primera vez, Ambrosio vaciló.

—Ya le he dicho que el verdadero Mal es muy raro. El materialismo de nuestra época, que tanto ha hecho para suprimir la santidad, tal vez ha hecho más aún para suprimir el mal. Encontramos la tierra tan cómoda, que no sentimos deseos de subir ni de bajar. Todo ocurre como si el especialista del Infierno realizase trabajos puramente arqueológicos.

Wednesday, December 23, 2009

अतोस्स्स्स

"Nada" significa "para siempre"

¿Qué significa "Lejos"?

Soledad no es estar con uno mismo

uno mismo también puede abandonarse y dejarse en el desamparo

¿Cuál es la diferencia

entre la propia mente y una cárcel?

¿No son acaso lo mismo,

algo de lo que uno se puede librar?

¿Qué es "vacío"?

¿No es acaso la ausencia de todo

incluso la del alma?

"Asfixiarse" no es sólo dejar de respirar

también uno puede asfixiarse por dentro

hasta desfallecer

Que el cuerpo esté sano

no significa que uno lo esté

el alma puede albergar

heridas horrendas

aunque los labios se empeñe en sonreír

y los ojos en brillar

El dolor puede no tener un motivo aparente

pero existe

por encima de la materia

por debajo de las entrañas

No es necesario un látigo

para castigar a una persona

hasta hacerla gritar

hay cosas peores

que la muerte por hambre

o una apuñalada en el vientre

los ojos no lo ven

la piel no lo siente

pero existe

más allá de lo aparente

más adentro que la sangre

más propio que el cerebro

Dos más dos son siete

y el mido gira de cabeza

el aire cenizas contiene

y Dios está hecho de materia

con tres céntimos he comprado mi alma

en rebaja

en dos días ya la tenía llena

con mis lágrimas

... "Morir" significa "para siempre"...

Sunday, November 30, 2008

Ya había desactivado mi blog porque no tenía la inspiración ni el tiempo para escribir. Pero, a pesar de no tener el tiempo aún y las ganas menos, vuelvo a escribir espero que no se me quiten las ganas...

Wednesday, May 28, 2008

DIRECTO


Saboreamos sin sentir el verdadero gusto dulce de lo desconocido। Queremos igual pero sentimos distinto।


Formulo explicaciones sin que pregunten sus labios, me excuso del tiempo guardando el cansancio।


Tuesday, January 15, 2008

HAAAAAAAAAAAA.

¿Cómo pensar que no te extraño ?
no te alejas de mi mente, aunque estés físicamente ausente
extraño tu malicia, tu tranco sereno y preciso
que complementan mis vicios, mis caprichos, mis excesos
extraño mucho tus besos.

No importa si me apuro, en recordarte que te quiero
¿Cómo no te voy a extrañar?

Extraño tus boberías, tus excesos, tus visiones
y tus manías.

Los matices que das a tus deducciones, tus virajes, extraño tu
alevosía espiritualmente adorable que jamás haya tenido.

Siento celos, envidia, de los que comparten contigo
tu sonrisa, tu complejidad y tu entrega desmedida
es como si me robaran una parte, que tenías para vivirla conmigo.

Te extraño en el vacío,en el hueco que has dejado, en mi corazón herido
te miro y a veces te veo, te sueño y me desespero
cuando te toco, te escucho me volteo y veo todo vacío
te extraña mi corazón, mis labios
te lo juro sin alardes mi tesoro yo te extraño y te quiero.

Siempre con la observancia de los malos y los amigos
que compartirán conmigo, la espera de tu regreso.

Monday, January 07, 2008

Fruto del delirio de las horas entre la oscuridad y la llegada de la mañana, antes de la conciencia del día presente, el mundo hecho de cemento

creep radiohead


No me importa si duele,
quiero tener control.
no quiero un cuerpo perfecto,
no quiero una alma perfecta.

Quiero que te des cuenta
cuando no estoy cerca.
Eres muy especial,
desearía ser especial

Pero soy un monstruo,
soy un tipo raro.
Qué diablos hago aquí?
No pertenezco a este sitio.

Ella corre hacia afuera,
ella corre,
corre, corre, corre, corre, corre.

Lo que te haga feliz,
lo que tú quieras.
Eres jodidamente especial,
Desearía ser especial.

Pero soy un monstruo,
soy un tipo raro.
Qué diablos hago aquí?
No pertenezco a este sitio.








La Nada de Dios



Nada ha sido el regalo de Dios

cada partícula de materia

cada soplo de energía

cada rayo de luz

la ha forjado la misma Naturaleza

pues es Nada lo que Dios nos obsequió



El sudor en nuestra frente

y los ojos enceguecidos por el sol

nuestras voces gritando alto y fuerte

nuestros brazos adoloridos

la sangre en nuestras venas

y los milagros por nosotros mismos

forjados

son obra sólo del ser humano



Y el río más violento

la tormenta más feroz

el leopardo más hermoso

son producto de la perpetua Evolución



Inicio, Vida y Muerte

Destrucción

Naturaleza salvaje

que de ella misma conciencia tomó

sólo gracias a sí misma

y sin la ayuda de Dios

Thursday, December 13, 2007

GRAN POETA

Diles a las mujeres que escribes poesía
sin agregar nada
lo importante es la palabra: POESIA
trae consigo una especie de sentimiento raro
igual al sueño imposible
de algún día cubrir una cama con pétalos de rosas
háblales de cosas locas y un poco en otro idioma
pensarán que eres especial
sensible
déjalas pensando un buen rato en eso
o en aquello
harán bien la tarea
te llamarán por teléfono
cuando crean haber entendido lo que dijiste
no importa si están en lo correcto o no
lo importante es que te devolvieron la llamada
ten contigo siempre un libro diferente
si es de algún desconocido de nombre impronunciable
mucho mejor
mira con tristeza el mundo,
invita a tus damas a los ciclos de cualquier arte
donde no te conozcan
para que tú les expliques con detalle
cuando estén bebiendo
conviértete en una tragedia de poeta desconocido
mal valorado
poco entendido
pero no fumes demasiado
luce tímido pero inmediatamente tómalas del brazo
aprende aparentar que las escuchas con atención
tómate todas las molestias que nadie más hará
anota en la libreta esos detalles
ya que te hayas aburrido del juego
únicamente márchate sin decir nada
recuerda: eres el gran poeta.